Bokor, la montaña embrujada

Mirando las cosas que había para hacer acá en Kampot, la mas recomendada era ir a Bokor Mountain, un parque nacional.

Esta acá unos 30km, con una ruta nuevita y cuidada que se mete en la montaña.

Por alguna razón está concesionado a una empresa privada extranjera, por 99 años. Dentro del parque nacional hay un casino, un hotel a todo culo y varias cosas más.

Lo cual es totalmente ridículo. No solo por el tema de explotar comercialmente algo que tendría que ser del estado (no le den ideas a Macri, quiero poder volver a El Chaltén algún día y que siga siendo barato) sino sobre todo porque nadie iría a un hotel lujoso tan alejado, teniendo la posibilidad de ir a uno mejor en cualquier isla o lugar de por acá.

Es tan mal negocio que ya lo hicieron en los 60 y no funcionó. De hecho la principal atracción del parque (ademas de las vista panorámica a todo el golfo de Tailandia) es ir a ver las construcciones abandonadas que se encuentran bien arriba de la montaña. Hay un hotel, un casino y una iglesia abandonados en la cima.

Entonces sin tener mucha idea, decidí alquilarme una moto e ir. Podría haber pagado un tour, pero la libertad que te da agarrar la moto y mandarse es hermosa. Por mas que no haya nada para ver, solo mandarse por la ruta esa, con el viento y el fresquito y meterse en callecitas de los costados a ver que hay esta buenísimo.

Alquilé la moto anoche, acá en el hostel aunque era más caro. Pero de paso aproveche para tenerla la noche y bajar al centro. Le dije a una suiza que estaba acá aburrida “vestite pebeta que te llevo a pasear” y fuimos a morfar, tomar unas birras y hablar boludeces hasta tarde. Estuvo entretenido. Hermosa la suiza, un personaje. La cantidad de personas y personajes que estoy conociendo en estos días es increíble.

Hoy me levanté tarde y después de desayunar arranqué para el parque.

Al principio todo bien. Iba despacito en la moto y sin apuro, bah eso creo, porque estaba roto el velocímetro así que ni idea.

Después de un rato pensé que me había equivocado de ruta pero encontré la entrada al parque. No decía “Bienvenido al parque nacional Bokor Mountain” como uno se imagina, decía “Bienvenido a Bokor Resort y Casino”. Pero bueno, era por ahí. La entrada costaba 0.50.

Si hay algo que reconocerle a los franceses que se compraron el parque, es que mantienen la ruta en perfectas condiciones. Era re lindo andar por ahí. Subiendo la montaña pero sin mucha inclinación, con curvas pero no peligrosas. Es la mejor ruta de todo Camboya.

Como 7km adentro encontré las primeras estructuras. Una estatua budista gigante de un lado, bien cuidada, unas casitas abandonadas del otro. Al parecer era un palacio, o una casa de verano de un rey. Pero medio pelo. Un tres ambientes, buena ubicación nomás. Mi depto de San Telmo era más lindo. Pero de la ventana de acá se veía todo el valle y el mar.

Mas adentro el camino de desviaba para un lago y una catarata. Ya estaba adentro de la montaña y se empezaba a sentir el fresquito. Hacían, no se, 18 grados, pero hace meses que no sentía esa temperatura (sin contar AC). Solo eso ya era copado.

La catarata era medio pedorra, pero al lado tenia un restaurantcito que estaba bueno y era barato. Almorcé por un dolar y seguí camino.

Volviendo vi un cartelito que decía “lago 5k” y me mandé a ver que onda. Después de un rato llegue a un valle con un lago la montaña, con unos cisnes raros que se suponen que eran para pasear en el lago. Pero no había nada. No era de lo abandonado de los 60. Pero estaba abandonado también porque no había nada. Encima una niebla cubría un poco todo, dando una sensación extraña bien de película de terror. En el camino también me había cruzado varias construcciones a medio terminar que se supone que pertenecen a un complejo de villas. Pero otra vez, ¿quién viviría ahí?.

A la vuelta del lago, no se veía nada. De golpe, como habiendo saltado a otro mundo, se llenó todo de niebla. Yo pensé que era solo en el lago, por la altura, el agua, o algo. Pero volví a la ruta principal y no se veía nada. Visibilidad de 6 metros ponele, mas no. Así que con cuidado seguí camino pensando que mierda estoy haciendo acá. Había bajado la temperatura un montón.

Entre la niebla crucé por el casino, hotel y resort nuevo. Una pena que no se veía nada, como para comparar. Me daba más miedo ese que el abandonado. Me imagino un lugar lleno de empleados y ningun huesped. Todo lleno de niebla. Re El Resplandor.

En un momento llegué a ver al costado de la ruta como una entrada, con unos pilares muy antiguos. Deje la moto y me mandé. En teoría era la iglesia católica abandonada. Pero les juro que no la vi. Caminé un poco entre la niebla, sin rumbo. Pero entre el viento, un poco de lluvia, ruidos raros y los pilares y altarcitos extraños me dio un cagazo bárbaro y me volví a la moto. Por algun lado escondida había una iglesia, con una vista al valle y todo. Pero te la debo. Demasiado Silent Hill todo. Muy tenebroso.

Seguí camino sin saber bien donde estaba lo próximo para ver, y preocupado por ver si lo iba a poder distinguir.

Llegué a un lugar donde había como un estacionamiento, era el famoso casino abandonado. Empecé a caminar entre la niebla y de golpe aparece un tremendo edificio de tres pisos a 10 metros míos. Increíble. Lo recorrí contento, tranquilo, asustado, rapidito. Incluso dentro del casino había unos puestitos que no se si vendían algo. No me acerqué mucho (hasta 10m nomás pero no se veía) por miedo a que sean fantasma que hayan quedado ahí desde los 60.

Es que no es joda. En el medio de la montaña, esos edificios abandonados tenían algo poderoso. Que se yo. Es rarísimo que Angkor Wat también son edificios abandonados, hechos hace como 1000 años y enormes. Aparte anda a saber como los hicieron, todo lo que soportaron las construcciones. Debería ser lo más maravilloso. Pero esto, un hotel de mierda y un casino hechos hace 60 años me generan mas emoción. La niebla ayudaba mucho, pero creo que igual. No se. Re loco.

Para colmo al salir del casino mi teléfono se murió. Se quedó sin batería. Pero a la mañana lo había cargado al 100%. No se que onda. Yo culpo a los espíritus chocarreros.

Me quedé sin mapa y tuve que preguntar si más allá del casino había algo y me dijeron que sí. Así que agarré la moto y seguí camino.

Encontré el hotel me parece. Acá ya no tengo imágenes (se pueden googlear) pero el lugar era re groso también. Aunque estaba un poco mejor cuidado, y había una silla y cosas como que alguien vivía ahí. Pero no había nadie a la vista. No se, un misterio todo.

En el tercer piso del hotel había una plataforma, abajo, el precipicio (supongo, yo veía todo blanco). Dice la historia que los perdedores que salían del casino siempre tomaban dos caminos. O iban derecho a la iglesia, o iban a la plataforma esa, a saltar el precipicio.

También se supone que este lugar fue escenario de muchos enfrentamientos entre Khmer y vietnamitas, que unos se escondían en la iglesia y otros en el casino, y que se pueden ver las marcas de balas en las dos estructuras.

Un lindo lugar lleno de vida y amor.

Después del hotel se terminaba la ruta linda pero el camino seguía. La próxima vez que vaya les juro que sigo camino por ahí, hoy me resultaba imposible.

Aparte, calculo que si espero algunos años, ese parque va a tener no solo un hotel abandonado sino dos. Por ahí ese el negocio de hacer uno nuevo a todo culo como pusieron en el medio de la nada, por ahí es todo para en 20 años explotarlo como lugar abandonado.

Me volví despacito, cagado de frió y medio mojado. Por suerte me había llevado el pilotito que compré en Malasia. Lo estrené.

A la vuelta por momentos la niebla se iba, y se podía ver abajo de la montaña, la ciudad, el golfo de Tailandia, el mar, algunas islas.

Fue una experiencia alucinante. La moto, los lugares, la niebla. Y le suma mucho pensar que estas en el medio de la montaña de Camboya como a 20mil kilómetros de tu casa.

Volví manejando medio a los pedos y cantando bajito, tratando de grabar en mi memoria lo increíble de este día y puteando por no tener una mejor cámara y saber usarla, o no tener la posibilidad de venir acá a filmar una película o pasear un drone.

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