Cuatro meses

Hoy es 2 de Septiembre. Se cumplen 4 meses desde que salí de Buenos Aires. Sin rumbo fijo, ni sin saber en que país iba a dormir el día que bajara del avión. 4 meses es poco tiempo para haber vivido tantas cosas. Pero uno se va acostumbrando y aprendiendo a adaptarse cada vez más rápido.

Hace 20 días que estoy en Tokyo y siento como si viviera acá hace un año.

Es una ciudad increíble, salida de otro planeta y con cosas muy extrañas que no tienen sentido, pero también con cosas super pensadas para funcionar y encajar perfectamente.

Con un perfeccionismo extremo a veces y con una inocencia ridícula otras.

Pero se hace querer. Voy por ahí paseando y mirando cosas que en otros países serían imposibles y bizarras. Desde gente vestida de traje tirada y borracha durmiendo en el medio de la calle, con la billetera en la mano y el celular en el piso, hasta locos bailando sin música en un parque o mujeres disfrazadas de mucamitas invitándote a un maid café.

Cada area o barrio es un mundo distinto, con cosas antiguas y tradicionales o super modernas, muchas veces superpuestas entre sí.

Y ahí en el medio estoy yo, caminando por el borde entre todos los locos.

Porque incluso los turistas o extranjeros que vienen de visita, son medio extraños y fanáticos de *algo*. Que puede ser cualquier cosa, porque acá hay lugar para todo y no se juzga nada.

Cada día me parece que entiendo más japonés. Como ellos hablan con mucha entonación y repitiendo palabras uno se puede dar cuenta fácil si te están pidiendo perdón, permiso, gracias o te están puteando.

Voy aprendiendo por repetición porque la pronunciación es muy fácil (similar al castellano) y cada vez que estoy medio en pedo me tengo que recordar que no se hablar, que no intente decir nada en voz alta porque se me mezclan todos los idiomas.

Pero ya me voy adaptando un poco más. Incluso a la comida. El otro día miraba un listado de platos japoneses y resulta que probé casi todo lo que hay que probar. Increible.

Igual nunca voy a probar sashimi de caballo, por ejemplo. Estos tipos están locos comiendo eso, es un peligro. Se le hace mala fama a los coreanos por comer perros, o a los rosarinos por comer gatos, ¡pero ellos al menos los cocinan! En cambio estos comen caballo crudo y te lo quieren vender como que es una delicia.

No me gusta mucho la comida japonesa. Osea todo bien, tienen cosas ricas. Pero como que les falta algo a todos los platos.

Es que a veces ser tan tradicional y cerrado les juega en contra. Yo estoy acostumbrado a Argentina, crisol de razas. Comida de todo tipo y procedencia, mezclada en la misma olla. Pero acá da la impresión que comen lo mismo que hace miles de años.

Cocinando siempre igual, con lugares que se especializan en un solo plato de una sola manera, siempre comiendo con palitos porque así era como se comía antes. ¿Sabrán que existen los tenedores?

O hablemos del Ramen por ejemplo. Un plato que me encanta. Es una sopa de fideos con cosas copadas y un gusto muy muy muy rico. Con un cerdo que cocinan como por 24hs y queda sabroso y tierno, a veces con huevo, algunos hongos y cosas de mar. Pero no tienen ni idea lo bien que quedaría con un montón de queso rallado encima. Posta. Entiendo que no tenían queso en el siglo 14. Pero estás en el 21 hermano, actualizate.

*Queso rallado pliii*

Encima yo no tengo el paladar muy entrenado que digamos, y todo me parece que tiene gusto parecido. Cada comida se acompaña con una salsita en particular, que a pesar de que tengan el mismo gusto y se basan en lo mismo, son únicas para cada plato.

Pero voy aprendiendo a aceptar y comer lo que me pongan en el plato (salvo carne cruda, o algunos pescados que parecen horribles). Y a tomar te helado con la comida (puajj) porque en algunos lugares te sirven eso gratis en vez de agua.

Parece mentira pero lo que más extraño de comida no es el asado o la milanesa, sino las frutas y las verduras. Y el queso. Acá esas cosas son carisimas así que casi ni como. Cuando me tengo que cocinar mis únicos ingredientes son papas, fideos, huevo, arroz, atun, mayonesa y una salsa lista para los espaguetis.

Cinco días por semana laburo en el hostel, limpiando, y termino re cansado. Creo que nunca en mi vida había laburado tanto, no es lo mismo laburar en la compu que usar el cuerpo. Ahora entiendo muchas cosas.

Pero cansado o no, a la tardecita estoy libre y aprovecho para ir a recorrer cuando me da el presupuesto. Porque para moverse hay que usar sí o sí subte (estoy lejos de todo en esta ciudad que es grande) y eso significa que gasto 5 usd para ir y volver de cualquier lado. Mas alguna boludez de comida, helado o birra estoy gastando por día mucho más que en Kyoto.

Porque además hay mas cosas para hacer. Festivales a los que ir o cosas copadas para hacer.

Por ejemplo un día fui a una cosa que se llama DMM Planets, que era una exhibición muy copada que salía como 20usd pero conseguí entrar por 5. Eso fue chistoso. Estaba haciendo la cola con unos amigos que conocí en Kyoto y vienen unos vagos a vendernos una entrada barata. Enseguida desconfiamos, y no queríamos ir a ver que onda más que nada para no perder el lugar en la cola y tener que esperar más tiempo. Pero resulta que los que controlan en la puerta te piden la entrada, la miran y te la devuelven, sin marcarla ni nada. Entonces podes pasar un montón de veces, o darle la entrada a otro para que pase con la misma. No se si sera legal, o si ellos se darán cuenta que se puede hacer eso. Pero ahí fuimos con la entrada que decía 20000 yenes y pagamos 500.

Adentro de la puerta principal hubo que hacer como una hora de cola extra para entrar, pero valió la pena.

La exhibición eran 3 salones o carpas gigantes. La primera toda espejada y llena de leds que se prendían y apagaban generando efectos muy locos al ritmo de la música.

La segunda tenia agua hasta las rodillas, de color blanco, y unos proyectores en el techo que proyectaban todo tipo de cosas generadas por computadora en el momento. Peces, flores, todo pixelado y que seguía de un proyector a otro proyector. Muy loco.

En la tercera te tenias que acostar en el piso a mirar el techo, donde pasaban todo tipo de cosas generadas por computadora, que desde una app en tu telefono podías elegir. Por el movimiento de las proyecciones daba la sensación de que se estaba moviendo el techo o el piso, o todo. Muy lindo y flashero también.

Después otro día acá en el barrio donde estoy parando, Asakusa, había un festival de samba. Como si de por sí Tokyo no fuera raro, un domingo me levanté y esta ciudad parecía el carnaval de Rio. Carrozas, disfraces, música en vivo. Todos desfilando por la calle con un nivel de producción increíble.

Pero verlos bailar samba me hacía ruido. Otra vez, demasiado perfeccionismo al pedo. Los veía a todos hacer pasos complejos al mismo tiempo, les veía la cara, escuchaba la música y no me parecía que estuvieran disfrutando. Así no se baila, tan prolijo. Me imagino que los tipos deciden por algún motivo que ese va a ser su hobby, pero se lo toman tan enserio como al laburo, y practican a morir para un día pasear por el barrio haciendo todo perfecto y de memoria. Y las carrozas eran de temas bastante locos. Gente disfrazada de papa frita, chuleta de cerdo o botella de ketchup en una, samurais peleando con marines y Napoleon en otra. Bizarro.

Y van pasando cosas así y se me va terminando el tiempo en Tokyo. Hay gente que se enamora de esta ciudad, que se quiere quedar a vivir. Yo prefiero mirar desde el borde toda la locura, aprender y seguir viaje.

Hasta el 15 de Septiembre laburo acá y tengo alojamiento gratis. Después me ire hacia Kyoto de nuevo (a dedo, por la experiencia nomas) a saludar gente y quedarme unos días, haciendo tiempo para ir en octubre a Taiwan.

Estaba entre Taiwan, Corea, Filipinas, Indonesia, Rusia, Croacia, Nueva Zelanda. O cualquier otro país, no sé. Pero me decidí por Taiwan por que es cerca, fácil, barato, se pueden comer frutas, se puede ir a la playa, se puede vivir en la ciudad haciendo cosas copadas y no es imposible moverse de una punta a la otra del país. Voy a ver si consigo lugar en un workaway interesante que vi para hacer y ahí definiré bien que onda.

Mientras tanto tengo bastante laburo para hacer por mi cuenta y quiero meterle pila a un par de proyectos para generar guita antes de que en Argentina se termine de ir todo a la mierda. Ya casi ni miro los portales o las noticias, es demasiado deprimente todo. ¿Cómo llegamos a diciembre? ¿Llegamos a diciembre?

Avísenme si se viene el corralito que me tengo que comprar una cacerola.

One clap, two clap, three clap, forty?

By clapping more or less, you can signal to us which stories really stand out.