El mar

A veces alcanza con sentarse un rato a mirar el mar para recuperar el eje.

No se bien porque, siempre me gustó. No me parece divertido ni entretenido, pero puedo estar horas mirando hacia el infinito. Algo de la inmensidad que tiene me calma y me pone en mi lugar.

Mirando el mar fue que decidí venirme para acá.

Ayer a la tarde ya me canse de los indios y chinos y me fui caminando como 4km por la costanera. Estuvo bueno, vi otra parte de la ciudad, lleno de hoteles y con olor a pescado.

Hoy a la mañana me levanté y me fui al parque nacional, que queda para ese lado pero mas al norte.

Tiene varias cosas copadas. Hay un bondi que te deja en la puerta, la entrada es gratis, se pueden hacer trekking cortos y salir a algunas playas perdidas.

Pensaba que mucho no vale la pena, casi nadie va, porque si venís de playas por la zona no encontrás nada como Ko Phi Phi.

Pero tienen su encanto. Los trekkings también me gustan. Caminar por caminar, solo en la selva escuchando ruidos de pájaros, monos, serpientes y no se que más.

Y el mar. Todo el tiempo el ruido del mar.

Este parque particularmente es muy chiquito pero todos los caminos van a parar a playas, y se camina cerca del mar.

El agua no es tan transparente, la arena no es tan blanca pero esas playitas escondidas tienen una paz increible.

2 horas caminando, con 40 grados de calor. Rodeado de arboles. Igual confieso que a la media hora de transpirar y caminar sin parar uno dice para que mierda estoy haciendo esto.

Nadie me corría así que podía ir tranqui (salvo cuando me cruzaba alguna serpiente, ahí por las dudas me apuraba).

Después de pasar por un par de playitas llegué a Monkey Beach, el destino del camino que elegí (había varios, ese era el mas corto, un par de horas nomás, como llegué medio tarde no daba irme mas lejos)

Efectivamente había monitos en Monkey Beach, como su nombre lo dice. Igual medio que te miraban mal y si te distraías te choreaban tus cosas.

Un par de chapuzones ahí, mirar un rato el mar, y descubrí que en la otra punta de la playa, que era grande, había un cartel para seguir subiendo.

Fui hasta ahí y vi a que una hora mas había un faro.

“Ya que estoy voy”. Uff. No, no, no, no. Que manera de putear. Una subida enorme, como 3km mas. Pero llegué. Era un faro abandonado en el medio de la selva y me metí y me subí porque ya que había llegado hasta ahí…

Después a volver por el mismo camino, un rato en la playa y a seguir caminando.

La verdad que el paseito me gustó mucho. Deberían promocionarlo mas los malayos porque esta re bueno.

Si pueden vayan (?).

Después de esto de hoy me calmé un poco y ahora ya no me queda nada por ver acá.

Ayer también fui al shopping y me compré un par de remeras y una camperita de esas que se hacen chiquititas en Uniqlo. (El modelo Vasco Arruabarrena, no. Otro mas tipo pilotin. 20usd.)

Así que voy a tomarme un bondi a Krabi (tailandia) mañana o pasado y después de ahí unos días en Aonang o Ko Lanta o Ko Lipe.

Aunque me dijeron que ahora, en temporada baja, esa zona esta medio desierta. Así que no se.

Lo único que me quedó claro hoy es que prefiero el ruido del mar al ruido de ciudad.

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