En plan Vasco

Una de las frases que más me gustan de las que usan los españoles es “en plan”. Que vendría a ser un “tipo” nuestro que lo usan a cada rato. Estoy aquí en plan muerto de frío, por ejemplo. No parece un gran plan (?).

De a poco se me van pegando otras frases también. Aunque no quiero decirlas mucho en voz alta para que los vascos no crean que los estoy boludeando.

Hace más de una semana que estoy en el País Vasco, y si no actualicé el blog (perdón) es que la estoy pasando bien.

Me vine a visitar a un amigo que conocí en Kyoto, y dos días antes que yo cayó también otro argentino de allá. Andamos paseando por todos lados y durmiendo en una onda casa de campo media perdida en la montaña, re tranqui. Si quieren ver el lugar en el mapa, pueden chusmear acá: http://donde.yirando.com/

Mucho más lindo viajar así que en plan turista, como dije en el último post. Voy a tratar de viajar visitando gente, al menos por Europa, y recorreré lo que pueda sin apuro.

Ya el primer día que llegué acá fuimos a la casa de la abuela del pibe a comer. Comida española tradicional. No se dan una idea como extrañaba la comida española, pero sobretodo la comida de abuela. De esa que rebasa los platos y te sirven más sin preguntar.

Guisos, pan, fiambre, queso, pan, queso, pan. Salir a comer unos bocadillos (que son sanguches enormes de cualquier cosa, tortilla por ejemplo) y pinchos (que son más chiquitos) con una caña (que es una birra) o un zurito (trago) es el plan del día en cualquiera de los pueblitos o ciudades de alrededor.

Y a veces cocinamos acá (bueno yo no, pero el otro argentino es cocinero) con ingredientes comunes y sin nombres extraños.

Todo muy normal. Salvo cuando me hablan en vasco que no entiendo una mierda, pero voy aprendiendo palabras sueltas también.

Y se me pasan los días rápido. Y todas las mañanas prometo que voy a escribir algo y después me cuelgo. Los últimos días en Niza había empezado a escribir/planear una historia un poco más larga para ir publicando tipo serie semana a semana. (Fue después de ir al castillo de If y acordarme de El Conde de Montecristo). Tengo que ver si da para publicarla acá. Pensé que en un lugar así con tiempo libre y un buen paisaje iba a poder ponerme pero por ahora no estoy teniendo éxito (culpa de Netflix también).

Pero estos días estuve medio a full, recorriendo Bilbao, San Sebastián (hermosa ciudad) y otros pueblitos de por acá. A pesar del chiste del frío al principio, y a pesar de ser (casi) invierno y estar en la montaña, no estoy pasando frío. No tengo mucha ropa, es verdad, y esta fresco a la noche, pero no es tan grave. Pensé que iba a ser peor.

Aunque ando por ahí sacando fotos, y pasándola bien, no son cosas muy emocionantes para poner en el blog. Pero bueno, es época de vacaciones tambíen y de navidades.

Hablando de eso, en Navidad me voy a quedar acá. Voy a pasar la primera navidad invernal de mi vida, como en las películas. Capaz que nieva y todo. Aunque el temita de la nieve lo estoy tramitando todavía.

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